Fórmula 1
McLaren y Mercedes mueven fichas técnicas y estratégicas en la previa del Gran Premio de Azerbaiyán
La categoría reina encara la cita en Bakú con actualizaciones aerodinámicas en Woking, decisiones sobre unidades de potencia y movimientos en el mercado de pilotos de cara a 2027.

Actualizaciones y estrategia en el paddock de Bakú
El inicio de la actividad oficial de la Fórmula 1 en el circuito callejero de Bakú llega acompañado de importantes novedades técnicas y de planificación estratégica. Los equipos aprovechan las características particulares del trazado azerí, con sus largas rectas, para evaluar componentes aerodinámicos y coordinar la gestión de los elementos de las unidades de potencia de cara al tramo final de la temporada.
Entre las escuadras que acaparan la atención se encuentra McLaren, que continúa con su ambiciosa línea de desarrollo técnico. Para este fin de semana, la estructura británica tiene previsto evaluar en la primera sesión de entrenamientos libres un paquete de pontones profundamente rediseñados. Esta evolución sigue la línea del despliegue aerodinámico introducido a lo largo de las citas en Hungría y Países Bajos, además del alerón trasero tipo H visto previamente en Monza.
Cambios aerodinámicos y diseño de pontones
Los nuevos pontones incorporados por McLaren presentan una rampa descendente mucho más marcada hacia la parte trasera del monoplaza, asemejándose a las filosofías constructivas adoptadas por Ferrari y Mercedes. Asimismo, la entrada de aire adopta una disposición más vertical y estilizada, un concepto visualmente emparentado con el diseño proyectado por Audi.
Estos ajustes buscan optimizar el flujo de aire hacia el sector posterior del vehículo y mejorar la eficiencia aerodinámica general en un circuito donde la velocidad punta y la estabilidad en frenada resultan determinantes. Los ingenieros de la escuadra confieren máxima prioridad a la recopilación de datos durante las tandas iniciales para confirmar el rendimiento esperado en pista.
La gestión de motores en Mercedes y Ferrari
Por el lado de la motorización, la extensa recta principal de Bakú suele perfilarse como un escenario tentador para asumir sanciones por cambio de componentes mecánicos, una opción que permanece latente para escuderías como Ferrari y Charles Leclerc. Sin embargo, en el garaje de Mercedes han optado por una estrategia diferente en conjunto con George Russell.
El piloto británico y el fabricante alemán decidieron postergar la incorporación de la última unidad de potencia disponible en la asignación anual. La intención es sincronizar dicho recambio con la implementación de una evolución técnica bajo el programa ADUO, cuyas siglas corresponden a las oportunidades adicionales de desarrollo y actualización reglamentada.
Expectativa por las mejoras de rendimiento
Desde la perspectiva de Mercedes, asumir una penalización en la grilla de partida en este momento carece de sentido si pocas fechas más adelante se introducirán componentes superiores. Las especulaciones en el paddock apuntan a que el paquete de actualización ADUO de la marca alemana se centrará en optimizaciones en la zona del turbocompresor, aspecto que el propio piloto deslizó ante la prensa.
De este modo, el calendario empieza a perfilar citas clave para la introducción de estos elementos mecánicos avanzados, señalándose al Gran Premio de los Estados Unidos en Austin, previsto para finales de octubre, como el escenario más lógico para concretar el movimiento definitivo en la piscina de motores de Russell.