Fórmula 1
Mohammed Ben Sulayem anticipó la vuelta de los motores V8 a la Fórmula 1 para 2030
El presidente de la FIA adelantó que la categoría analiza modificar su normativa técnica antes de que termine la década, con una reducción drástica de costos, menor peso en los monoplazas y el regreso del sonido tradicional.

La máxima categoría del automovilismo mundial se encuentra diagramando un profundo cambio estructural de cara al final de la década. Mohammed Ben Sulayem, presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), reveló que el organismo trabaja en el diseño de un nuevo reglamento técnico que incluiría el regreso de los motores V8 a partir de 2030, una modificación orientada tanto a la sustentabilidad económica como al aspecto sonoro que caracteriza la historia de la competición.
Un cambio técnico alineado con la expansión geográfica
El anuncio se realizó en el marco de la presentación oficial del futuro Gran Premio de África, competencia que se disputará en Ruanda desde 2030. Durante el evento, del cual también formaron parte el mandatario ruandés Paul Kagame y el director ejecutivo de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, el dirigente expuso las bases de la iniciativa que buscará estrenar las nuevas unidades de potencia precisamente en coincidencia con el desembarco del campeonato en suelo africano.
Si bien el horizonte principal se fijó para 2030, el propio presidente de la FIA admitió que el debut normativo podría trasladarse hacia 2031 en caso de que los tiempos de desarrollo y los consensos con los fabricantes requieran un margen mayor. La implementación definitiva quedará sujeta al avance conjunto entre los equipos, la FOM y el ente fiscalizador.
Menos peso y recortes en investigación
Más allá de la arquitectura motriz, el proyecto reglamentario prioriza solucionar una de las principales críticas de los pilotos en los últimos años: el exceso de masa de los vehículos. La meta establecida por la entidad es conseguir monoplazas que registren aproximadamente 80 kilogramos menos en comparación con los estándares vigentes, un factor considerado fundamental para mejorar la agilidad y el comportamiento dinámico en pista.
En simultáneo, la normativa económica buscará aliviar los presupuestos de las marcas involucradas. La directiva apunta a recortar al menos un cincuenta por ciento la inversión destinada a la investigación y el desarrollo de las unidades de potencia, garantizando de este modo la viabilidad financiera a largo plazo para los constructores que formen parte de la parrilla.
El retorno de la identidad acústica
Otro de los argumentos centrales expuestos por la cúpula directiva se relaciona con la experiencia de los espectadores y la recuperación de una de las señas de identidad histórica de la categoría. La sustitución gradual del esquema híbrido instaurado en 2014 dará paso a configuraciones mecánicas centradas en optimizar el atractivo sonoro sin descuidar el rendimiento competitivo.
Antecedentes recientes de la gestión de la FIA reflejan un rol activo de Mohammed Ben Sulayem en la toma de decisiones institucionales y en la resolución de controversias dentro del paddock, como su firme respaldo institucional brindado al piloto Pierre Gasly tras episodios extradeportivos ocurridos durante la actual temporada 2026.