Reestructuración reglamentaria
MotoGP implementará un drástico cambio en su formato de clasificación a partir de 2027
La categoría reina del motociclismo mundial adoptará un esquema de dos sesiones clasificatorias independientes, eliminará las tandas de calentamiento y modificará la forma de ordenar la parrilla tanto para las carreras cortas como para los grandes premios.

El Campeonato Mundial de Motociclismo se prepara para una modificación estructural en sus fines de semana de competencia de cara a la temporada 2027. La categoría adoptará un esquema de dos sesiones clasificatorias bien diferenciadas, lo que alterará de manera significativa la dinámica de los equipos y la exposición de los pilotos al riesgo físico en pista.
Los detalles del nuevo cronograma deportivo
Entre las modificaciones centrales se destaca la instauración de una sesión específica de quince minutos durante los días viernes, destinada de manera exclusiva a definir la formación de partida para la carrera corta o sprint. Por su parte, la jornada del sábado por la mañana albergará una versión renovada de la Q1 enfocada en ordenar la parrilla para el gran premio dominical, manteniendo a la totalidad de la categoría compartiendo el trazado de manera simultánea.
Esta reestructuración también contempla la supresión definitiva de las tradicionales tandas de calentamiento matutinas, conocidas como warm-up, las cuales serán reemplazadas únicamente por giros adicionales de reconocimiento en el trayecto rumbo a la formación de salida. Con esta medida, los organizadores buscan achicar el tiempo total destinado a prácticas no competitivas a lo largo del fin de semana.
Voces encontradas en el paddock
La medida generó diversas reacciones entre los analistas y especialistas del deporte motor. Por un lado, algunos sectores ven con buenos ojos la posibilidad de dotar de mayor claridad a la actividad del viernes, jerarquizando el cierre de la jornada con resultados concluyentes en lugar de depender de los tiempos combinados de prácticas libres prolongadas. Esto evitaría además la incertidumbre generada históricamente por los cambios meteorológicos repentinos al final de las sesiones largas.
Sin embargo, las críticas más duras apuntan al incremento en la exigencia y el peligro implícito para los competidores. Desde la perspectiva de los detractores del nuevo sistema, la necesidad de disputar múltiples bloques cronometrados con la parrilla completa buscando el límite absoluto incrementa las probabilidades de incidentes severos, debido a la alta densidad de motos transitando a velocidad máxima en espacios reducidos de tiempo.
Implicancias técnicas y de seguridad
Bajo el formato vigente hasta la actualidad, los participantes disponían de una hora completa de práctica libre los viernes para registrar los tiempos que otorgaban el pase directo a la segunda fase clasificatoria, exigiendo vueltas rápidas intensas solo a un grupo reducido de pilotos. El nuevo sistema obliga a un esfuerzo sostenido y repetido por parte de una mayor cantidad de competidores que aspiran a meterse en los puestos de vanguardia.
Asimismo, la eliminación de las tandas matutinas de puesta a punto deja a los equipos sin un margen de maniobra fundamental en caso de sufrir inconvenientes mecánicos o caídas fuertes durante las clasificaciones previas. Si un piloto sufre un despiste importante antes de la competencia, su primera toma de contacto real con el comportamiento de la moto en condiciones de carrera pasará a ser directamente la largada oficial.