Luto en el automovilismo internacional
Murió Gordon Johncock, el histórico bicampeón de las 500 Millas de Indianápolis
El expiloto estadounidense, ganador de la Indy 500 en 1973 y 1982 y campeón de la USAC, falleció a los 90 años en su domicilio de Michigan.

El automovilismo internacional despide a una de sus grandes leyendas tras confirmarse el fallecimiento de Gordon Johncock a los 90 años. El histórico piloto estadounidense, reconocido por sus dos consagraciones en las míticas 500 Millas de Indianápolis y su consagración en el certamen nacional de la USAC en 1976, murió en su residencia ubicada en la localidad de South Branch, en el estado de Michigan.
Nacido en Hastings el 5 de agosto de 1936, el vínculo de Johncock con los motores comenzó desde su más temprana infancia en el ámbito rural, donde ya conducía un tractor agrícola a los cinco años. Su desembarco formal en las pistas se produjo a finales de la década del cincuenta, incursionando inicialmente en la categoría super-modifieds dentro del Medio Oeste norteamericano.
Los primeros pasos y el ascenso al gran escenario
Su primera gran victoria llegó en 1958 durante un compromiso sobre un óvalo de un cuarto de milla en Galesburg. A partir de allí, su progresión fue constante: en 1964 estableció un récord mundial de velocidad sobre media milla en el Winchester Speedway, hito que le abrió las puertas para concretar su anhelado debut en el Indianapolis Motor Speedway al año siguiente.
En aquella edición de 1955 compartió la pista con figuras que marcarían una era, entre ellas el recordado Mario Andretti y Al Unser. En su estreno al volante de un monoplaza con motor delantero, Johncock completó una actuación destacada al finalizar en la quinta colocación, un resultado que con el paso del tiempo adquirió un valor histórico incalculable frente al avance tecnológico de los prototipos posteriores.
La gloria máxima en Indianápolis
El punto más alto de su trayectoria deportiva se materializó en 1973. Bajo la estructura del equipo dirigido por U.E. "Pat" Patrick y con la asistencia técnica de George Bignotti como responsable de los mecánicos, Johncock dominó las acciones al frente del pelotón durante 64 vueltas para adjudicarse una carrera sumamente compleja, atravesada por intensas precipitaciones e interrupciones que obligaron a estirar el desarrollo del evento a lo largo de tres jornadas.
Nueve temporadas más tarde, el piloto volvió a inscribir su nombre en lo más alto del automovilismo mundial. En la edición de 1982, con la preparación técnica de George Huening, protagonizó un duelo inolvidable mano a mano contra Rick Mears sobre el final de la prueba. La diferencia que decretó la bandera a cuadros fue de apenas 0,16 segundos, estableciendo en aquel momento el margen de victoria más estrecho en toda la historia de la competencia.
Estadísticas, versatilidad y longevidad deportiva
A lo largo de sus 261 presencias en el campeonato de IndyCar, Johncock acumuló números notables que reflejan su competitividad: cosechó 25 triunfos oficiales, se adueñó de 20 pole positions y subió en 51 oportunidades al podio. Su enorme capacidad de adaptación también le permitió celebrar victorias en circuitos mixtos frente a referentes de la talla de Dan Gurney, además de incursionar en carreras de resistencia como las 500 Millas de Daytona dentro del calendario de la NASCAR.