Fórmula 1
Neumáticos más degradables: el plan técnico de la F1 para alterar las estrategias en 2027
La categoría madre busca modificar la estructura y el comportamiento térmico de los compuestos para fomentar la diversidad de paradas en boxes y evitar carreras resueltas con una sola detención.

La categoría reina del automovilismo internacional diagrama modificaciones profundas de cara al futuro técnico. En el centro de la escena aparece la necesidad de incrementar los niveles de degradación de los neumáticos a partir de 2027, una medida orientada directamente a transformar el desarrollo de los Grandes Premios y reducir la supremacía de las competencias resueltas mediante una única detención en boxes.
Durante el transcurso de la actual temporada, el análisis estratégico de la mayoría de los escenarios evidenció una marcada tendencia a gestionar los compuestos para cumplir con una sola parada. De las quince fechas disputadas hasta el momento, en nueve oportunidades la totalidad del pelotón puntero completó el recorrido con un solo ingreso al pit lane, un fenómeno atribuido en parte al proceso de diseño inicial que Pirelli debió encarar durante 2025.
El desafío técnico en el desarrollo de los compuestos
El proveedor oficial de la categoría debió formular la actual generación de neumáticos basándose en simulaciones teóricas aportadas por las escuderías. En esa etapa preliminar, las proyecciones sobre carga aerodinámica presentaban disparidades de hasta un treinta por ciento entre los diferentes equipos, un margen que se traducía en diferencias cercanas a los cuatro segundos por vuelta.
A esta complejidad inicial se sumó la imposibilidad de contar con un monoplaza real de especificación 2026 durante las fases de experimentación. Los denominados vehículos mule empleados entonces contaban con configuraciones aerodinámicas adaptadas, pero carecían de las unidades de potencia definitivas y de sus particularidades operativas, lo que limitó la precisión en la recolección de datos.
El escenario normativo y operativo muestra ahora un panorama diferente para el desarrollo del caucho destinado a 2027. Los equipos ya disponen de los monoplazas actuales para someter a prueba las nuevas especificaciones en jornadas de ensayos exclusivas coordinadas por el fabricante italiano.
Las pruebas en pista y la estrategia de Pirelli
Una de las muestras más extensas de este trabajo conjunto se desarrolló en el circuito de Imola, donde Ferrari y Racing Bulls acumularon un total de cuatrocientos giros. La terminal de Maranello desplegó en pista a Lewis Hamilton, Charles Leclerc y Antonio Giovinazzi, mientras que la estructura con base en Faenza confió el ensayo a Liam Lawson y Arvid Lindblad.
Simone Berra, ingeniero jefe de la compañía proveedora, detalló el enfoque adoptado para modificar la respuesta del caucho sobre el asfalto. El responsable técnico explicó que se interviene de manera directa sobre la arquitectura interna para potenciar la generación de temperatura y acelerar la pérdida de rendimiento.
Las modificaciones estructurales contemplan soluciones específicas tanto para el eje delantero como para el trasero, con el fin de incrementar la degradación térmica y forzar escenarios donde la gestión de las gomas condicione de forma directa el ritmo y el planteo táctico de los equipos.