Fórmula 2
Nicolás Varrone detalló cómo se enteró de su salida de la Fórmula 2 y su situación económica
El piloto argentino profundizó en los motivos de su desvinculación del equipo Van Amersfoort Racing y reveló cómo recibió la noticia tras su última competencia.

La salida de Nicolás Varrone de la Fórmula 2 y su desvinculación del equipo neerlandés Van Amersfoort Racing dejó múltiples repercusiones en el automovilismo nacional e internacional. El piloto argentino, que disputó los primeros once Grandes Premios de la actual temporada, rompió el silencio en las últimas horas para repasar los detalles de su alejamiento de la categoría y las circunstancias particulares que rodearon la decisión de interrumpir su participación en el campeonato.
Un desenlace inesperado
Lejos de haber sido un proceso de negociación prolongado, la confirmación de su salida llegó de manera abrupta tras la última competencia del calendario. Según relató el propio protagonista en declaraciones al programa Grip, la notificación formal se materializó apenas concluida la actividad en pista, un escenario que no formaba parte de las previsiones inmediatas dentro de su estructura de trabajo.
El piloto bonaerense admitió que la noticia funcionó como un golpe duro en lo deportivo, especialmente porque existían expectativas de enderezar el rumbo durante la segunda mitad del año y dejar atrás la racha de inconvenientes mecánicos y malos resultados que condicionaron sus actuaciones previas en el monoplaza.
Los factores técnicos y deportivos
En el plano estrictamente deportivo, Varrone explicó que la decisión consensuada de interrumpir el vínculo respondió a un cúmulo de factores acumulados a lo largo de las primeras fechas del certamen. Entre los problemas más recurrentes, el argentino señaló las dificultades encontradas en las sesiones de clasificación para extraer la máxima performance del vehículo al momento de montar los compuestos de neumáticos blandos.
Mientras que en las prácticas libres el rendimiento del monoplaza mostraba destellos competitivos, la brecha de adherencia frente a sus rivales directos en la tanda cronometrada relegaba sistemáticamente sus posiciones de largada, complicando sus opciones de pelear en los puestos de vanguardia durante las carreras principales.
El balance de la temporada
Pese al desenlace, el deportista hizo un balance equilibrado de su paso por la antesala de la máxima categoría mundial, destacando fines de semana específicos donde logró acoplarse plenamente al comportamiento del chasis, tales como sus participaciones en Miami, Canadá y Spa-Francorchamps, escenarios en los que experimentó sensaciones sumamente positivas a pesar de los contratiempos posteriores.
Asimismo, reconoció que la apuesta por recalar en la divisional requirió un esfuerzo financiero significativo y la resignación de contratos muy redituables dentro del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC), donde su proyección en carreras de larga duración y competencias de la talla de las 24 Horas de Le Mans se encontraba firmemente consolidada.
Sin mostrar arrepentimiento por haber aceptado el desafío de medirse en un certamen de máxima exigencia internacional, Varrone subrayó que la motivación principal pasó por una prueba de superación personal y la convicción de no convivir con la duda sobre su capacidad para adaptarse a los monoplazas de alta potencia.