Fórmula 1
Ollie Bearman sorprendió en las calles de Mónaco al mando de un superdeportivo híbrido de Maranello
El piloto británico de la máxima categoría fue filmado a la salida de un concesionario oficial en Monte Carlo al volante de una Ferrari 849 Testarossa, un ejemplar valuado en más de 460.000 euros.

Las calles del principado de Mónaco volvieron a ser escenario de una sorpresa vinculada al mundo de la Fórmula 1. En esta ocasión, el protagonista fue el piloto británico Ollie Bearman, quien integra la alineación de la escudería Haas en la máxima categoría del automovilismo internacional y mantiene un estrecho vínculo con la estructura italiana debido a su paso por su academia de talentos.
Un avistamiento viral en Monte Carlo
El corredor de 21 años fue captado en un video difundido a través de las redes sociales mientras conducía un superdeportivo de la marca de Maranello. Las imágenes, registradas en las inmediaciones de Scuderia Montecarlo —uno de los concesionarios oficiales de la firma en el principado—, muestran al joven deportista al volante de una Ferrari 849 Testarossa pintada en un tono azul característico, complementado con franjas blancas de estilo competición y pinzas de freno amarillas.
Si bien el registro audiovisual generó una rápida repercusión en plataformas digitales, ni el piloto ni el establecimiento comercial emitieron declaraciones formales para confirmar los motivos de la aparición. Entre las principales hipótesis que circularon tras la viralización del clip destacan la posibilidad de una prueba privada organizada por el concesionario o un acuerdo temporal de cesión del automóvil, una práctica habitual entre los deportistas de élite vinculados a fabricantes de vehículos de alto rendimiento.
Especificaciones técnicas del superdeportivo
El modelo que condujo Bearman representa la evolución más reciente dentro de los superdeportivos híbridos de la marca italiana, concebido como el sucesor directo del SF90 Stradale. Su arquitectura mecánica combina un bloque de combustión interna V8 biturbo de 4,0 litros, capaz de entregar por sí solo una potencia de 830 caballos de fuerza (819 HP), con un sistema de tres unidades eléctricas.
Dos de estos motores eléctricos se encuentran ubicados en el eje delantero, mientras que el tercero opera en la sección trasera, aportando en conjunto unos 220 caballos adicionales. Esta combinación eleva la potencia total del conjunto hasta los 1.050 caballos, una cifra que se sitúa muy cerca de las prestaciones de los monoplazas actuales de la Fórmula 1 y supera por aproximadamente 50 caballos al modelo precedente.
Rendimiento y cifras en pista
En cuanto a su desempeño dinámico, el sistema de propulsión se acopla a una transmisión automática de doble embrague y ocho velocidades que distribuye la fuerza a las cuatro ruedas. De acuerdo con los registros oficiales de fábrica, el vehículo acelera de cero a 100 kilómetros por hora en apenas 2,3 segundos y alcanza una velocidad máxima cercana a los 330 km/h.
El esquema se completa con una batería de 7,45 kWh destinada a un modo de operación totalmente eléctrico que otorga una autonomía limitada a unos 26 kilómetros. Comercializado en configuraciones cupé y Spider con techo rígido retráctil, el vehículo cuenta con precios de salida fijados en 460.000 y 500.000 euros respectivamente, cifras a las que se pueden sumar paquetes opcionales orientados al uso en circuito, como la configuración Assetto Fiorano.