CAMPEONATO MUNDIAL DE ENDURANCE
Pechito López anticipa el final de una etapa en el WEC y apunta al cierre con el Lexus en Monza
Tras una compleja fecha en Barcelona marcada por la lluvia y sanciones, el piloto argentino analizó el rendimiento del Akkodis ASP Team y confirmó que la próxima cita en Italia marcará la despedida del modelo LMGT3.

El paso del Campeonato Mundial de Endurance por el circuito catalán de Montmeló dejó sensaciones encontradas para el Akkodis ASP Team. Las 6 Horas de Barcelona se disputaron bajo un clima cambiante y ante una multitud de 55 mil espectadores, un escenario que desde la previa asomaba como un examen sumamente exigente para el rendimiento general de la estructura y, en particular, para el vehículo atendido por la terminal japonesa.
José María López, al volante del prototipo número 87 que comparte habitualmente con Petru Umbrarescu y Clemens Schmid, profundizó en los motivos que condicionaron el fin de semana desde los primeros tramos de la competencia. El piloto cordobés señaló que el trazado español representaba una prueba difícil para la configuración aerodinámica y mecánica del coche, una advertencia que se confirmó con el correr de las horas en pista.
Una carrera cuesta arriba en Montmeló
La competencia principal tuvo un arranque condicionado por la presencia de agua sobre el asfalto. Las precipitaciones alteraron de manera constante el nivel de adherencia en el circuito catalán, obligando a los equipos a extremar los recados en cada maniobra. Durante su turno inicial al mando del vehículo, Umbrarescu logró sostener al coche dentro del grupo de vanguardia, ubicándose en la quinta colocación durante el ciclo de detenciones en los boxes.
Sin embargo, el panorama favorable comenzó a desmoronarse a raíz de una sanción por exceso de velocidad al transitar por el sector de boxes. Dicha penalización de tipo 'pase y siga' obligó al equipo a ceder terreno valioso, relegando al Lexus a la parte posterior del pelotón en la división LMGT3.
Infracciones y pérdida de terreno
Cumplidas las primeras dos horas de carrera, Clemens Schmid asumió el rol de conducción en el coche número 87. Lejos de encontrar la recuperación anhelada, la tripulación sumó un nuevo revés reglamentario al recibir un castigo de tipo 'drive-through', en esta oportunidad por una infracción cometida bajo el régimen de velocidad controlada por el auto de seguridad virtual.
Al respecto, el volante argentino reconoció que los errores propios y las penalizaciones impuestas por las autoridades de la prueba terminaron por sentenciar la suerte de la tripulación. Explicó que la acumulación de minutos perdidos en el circuito hizo imposible cualquier intento de remontada sustancial en las horas siguientes.
El cierre al volante y la mirada en el futuro
Cuando el bicampeón mundial de turismos y exintegrante de la máxima categoría de resistencia se subió por última vez al habitáculo, la situación en pista ya estaba sentenciada. En su turno final, superó a un compañero de estructura para escalar hasta la décimo quinta colocación y, tras el último paso por los pits, completó el esfuerzo cruzando la bandera a cuadros en el décimo cuarto lugar de la divisional LMGT3.
Lejos de dramatizar el resultado final, que no reflejó el trabajo desarrollado por el personal técnico a lo largo de los días previos, el deportista nacional remarcó la importancia de capitalizar la experiencia adquirida para lo que resta de la temporada oficial.