Fórmula 1
Tensión y remontada: el cruce radial entre Franco Colapinto y su ingeniero en Alpine durante el Gran Premio de Baréin
En una carrera condicionada por la lluvia y las decisiones tácticas, el piloto argentino protagonizó un tenso diálogo con el box de Alpine bajo bandera roja antes de escalar ocho posiciones para finalizar en el décimo tercer puesto.

El Gran Premio de Baréin de la Fórmula 1 —desarrollado de manera excepcional en el circuito malayo de Sepang debido al conflicto en Medio Oriente— dejó momentos de alta tensión dentro de la escudería Alpine. El piloto argentino Franco Colapinto protagonizó un encendido intercambio verbal por radio con su ingeniero de pista, Stuart Barlow, en medio de la bandera roja que interrumpió el primer intento de largada de la competencia.
La carrera se vio afectada desde el inicio por un fuerte aguacero que dejó sectores anegados en el trazado asiático, provocando una demora de hora y media debido al agua acumulada en la pista y a diversos inconvenientes con los softwares de los monoplazas. Mientras los competidores completaban las vueltas de formación bajo la intensa lluvia, la dirección de carrera ordenó la suspensión temporal mediante bandera roja para evaluar el estado de seguridad del circuito.
El malentendido en el box de Alpine
Ante la interrupción, Colapinto consultó de inmediato por la radio interna si debía enfilar hacia el pit lane. La primera respuesta de Stuart Barlow fue una negativa tajante. Sorprendido por la directiva mientras el procedimiento estaba neutralizado por la bandera roja, el bonaerense replicó de inmediato: ¿No entro al pit lane? ¡Es bandera roja!.
La situación reflejó desconcierto operativo en el muro de boxes de Alpine. Ante la insistencia del piloto en busca de una definición clara sobre el procedimiento reglamentario, el ingeniero le pidió tiempo para evaluar la situación antes de rectificar la orden y autorizar el ingreso a los boxes. La reacción de Colapinto ante la confusión inicial evidenció el nerviosismo del momento, mientras que Barlow admitió el error y se disculpó con el piloto en medio del bullicio general del equipo.
Una sólida remontada desde el fondo de la grilla
Más allá de las rispideces iniciales, la actuación dominical de Colapinto se estructuró como una de las más consistentes de su temporada en la máxima categoría. El argentino debió partir desde el vigésimo primer casillero, ubicado en la penúltima posición de la parrilla, tras acumular una sanción total de 15 puestos: cinco por exceder los límites de velocidad en Azerbaiyán y diez adicionales por reemplazar el motor a combustión interna de su monoplaza Alpine.
A pesar de la desventaja inicial y de una estrategia con neumáticos para piso seco implementada al comienzo —calificada por el propio piloto como la peor decisión posible debido a la humedad de la pista—, el bonaerense mantuvo un ritmo firme. La competencia estuvo marcada por tres ingresos del Auto de Seguridad y un desgaste irregular de los compuestos.
Batallas en pista y reclamos reglamentarios
Con el correr de las vueltas, el Alpine número Colapinto mostró competitividad en los tramos de velocidad y en la gestión de los neumáticos sobre el asfalto húmedo. El piloto logró superar a Carlos Sainz, integrante de Williams, para instalarse en la décima quinta colocación. Posteriormente, tras otra neutralización, adelantó a Lance Stroll (Aston Martin) y dio cuenta de Oliver Bearman (Haas) para cruzar la línea de meta en el décimo tercer lugar.