Fórmula 1
A una década de Bakú: los episodios más dramáticos en la historia del Gran Premio de Azerbaiyán
La categoría máxima repasa los hitos más intensos de sus diez años en el circuito callejero azerbaiyano, desde roces entre candidatos al título hasta errores insólitos bajo régimen de coche de seguridad.

La categoría máxima del automovilismo mundial cumple diez temporadas desde su desembarco inicial en el desafiante circuito callejero de Bakú, capital de Azerbaiyán. A lo largo de esta década, el trazado urbano se consolidó como uno de los escenarios más impredecibles y caóticos del calendario anual, albergando competencias que combinan rectas de velocidad extrema con zonas estrechas donde el margen de error es prácticamente nulo.
El quiebre de 2017: tensión máxima entre Vettel y Hamilton
Si bien el estreno absoluto en la temporada 2016 transcurrió con cautela debido a los antecedentes conflictivos en las categorías teloneras, el Gran Premio de 2017 desató la primera gran rivalidad caliente en suelo azerbaiyano. Durante un período de coche de seguridad destinado a retirar restos de fibra de carbono, el alemán Sebastian Vettel impactó la parte trasera del Mercedes conducido por Lewis Hamilton al prepararse para una relanzada.
Convencido de que el británico había realizado una frenada intencional en plena aceleración, Vettel se puso a la par de su contrincante y golpeó deliberadamente el monoplaza plateado en señal de protesta. Los comisarios deportivos sancionaron al piloto de Ferrari con una penalización de detención y arranque en boxes, lo que arruinó sus posibilidades de victoria, mientras que Hamilton debió ingresar de urgencia a reparar un cabezal flojo en su vehículo.
La maniobra maestra de Ricciardo
Esa misma edición de 2017 ofreció una de las actuaciones más memorables del australiano Daniel Ricciardo. Tras sufrir un despiste durante la sesión de clasificación que lo relegó al décimo cajón de la grilla, y de verse obligado a realizar una parada anticipada en los boxes por la acumulación de residuos en sus conductos de frenos, el piloto de Red Bull supo mantenerse al margen de los incidentes.
En el relanzamiento posterior, Ricciardo protagonizó un adelantamiento múltiple memorable al superar por el interior al Williams de Felipe Massa y al Renault de Nico Hülkenberg, para luego dejar atrás al debutante Lance Stroll en la frenada de la primera curva. Aquella arriesgada maniobra lo catapultó al tercer lugar y, tras los contratiempos de los líderes, le heredó un triunfo inesperado que supo defender hasta la bandera a cuadros.
El choque interno en Red Bull y el despiste de Grosjean
La temporada 2018 profundizó la reputación impredecible de la pista azerbaiyana con enfrentamientos directos entre compañeros de escudería. Tras un duelo sostenido y al límite por la cuarta posición, Max Verstappen y Daniel Ricciardo colisionaron cuando el neerlandés modificó su trayectoria defensiva en plena recta, provocando el abandono simultáneo de ambos bólidos de la estructura austríaca.
Minutos después, la neutralización con coche de seguridad dejó otro momento insólito cuando Romain Grosjean perdió el control de su monoplaza mientras realizaba maniobras para calentar los neumáticos en el sector histórico de la ciudad amurallada. El piloto francés impactó contra las barreras de contención y explicó posteriormente que un accionamiento involuntario en el habitáculo modificó la repartición de frenada hacia el eje trasero.