Fórmula 1
Verstappen se impuso en un caótico GP de Singapur marcado por la lluvia y los incidentes
Max Verstappen se quedó con la victoria en una competencia pasada por agua e interrumpida por el auto de seguridad en Marina Bay, donde Ferrari completó el podio y McLaren protagonizó un polémico choque en el cierre.

El Gran Premio de Singapur de Fórmula 1 dejó un desarrollo sumamente accidentado y condicionado por las condiciones climáticas adversas. Max Verstappen, al volante de su Red Bull, supo navegar de la mejor manera un trazado urbano de Marina Bay castigado por la lluvia y neutralizado en múltiples ocasiones mediante el ingreso del auto de seguridad, consolidando un triunfo estratégico que le permite sumar puntos cruciales en la temporada.
Un arranque frenético y el abandono de la pole
Las acciones comenzaron con vértigo desde el semáforo inicial. George Russell, quien había asegurado un lugar de privilegio en la primera fila de partida con su Mercedes, logró capturar la vanguardia en el pique inicial. Sin embargo, la alegría duró poco para el piloto británico: un despiste al cierre de la primera vuelta provocó un impacto contra los muros que decretó su temprano abandono y neutralizó las aspiraciones de su escudería en los compases iniciales.
La pista mojada y la escasa visibilidad generaron un efecto dominó en el pelotón, complicando el rendimiento general de los monoplazas y obligando a los equipos a extremar la precisión táctica en los ingresos a los boxes para montar los compuestos adecuados para piso húmedo.
El protagonismo de Ferrari y el cierre accidentado de McLaren
Aprovechándose de los incidentes y de un ritmo sólido, la estructura de Maranello metió a sus dos máquinas en el podio. Lewis Hamilton completó una sólida labor para adjudicarse el segundo lugar, mientras que su compañero Charles Leclerc cruzó la meta en la tercera colocación, aportando un valioso botín de puntos para el campeonato de constructores.
Por el contrario, la jornada para McLaren terminó de la peor manera posible sobre el epílogo. Sus dos representantes, Lando Norris y Oscar Piastri, venían batallando en el cuarto y quinto puesto respectivamente, pero protagonizaron una colisión en la última vuelta que arruinó el resultado conjunto. El impacto relegó a Piastri al fondo del clasificador a una vuelta del líder —finalizando decimocuarto—, mientras que Norris logró rescatar un octavo lugar.
El rendimiento de los debutantes y la suerte de Williams
Detrás de los puestos de vanguardia, varios animadores de la zona media supieron capitalizar el caos para rescatar unidades importantes. Kimi Antonelli se metió cuarto con el Mercedes, seguido por Liam Lawson en la quinta posición con el monoplaza de Racing Bulls y Ollie Bearman sexto con el Haas. El top ten lo completaron Nico Hulkenberg en el séptimo lugar para Audi y Pierre Gasly noveno con el Alpine, dejando a Esteban Ocon décimo.
Fuera de la zona de puntos, Fernando Alonso se ubicó undécimo con su Aston Martin, delante de Carlos Sainz, duodécimo con Williams, y del debutante Arvid Lindblad, decimotercero con Racing Bulls. Por su parte, la representación argentina tuvo un trago amargo: Franco Colapinto debió abandonar la competencia con su Alpine al igual que su compatriota o colegas en una lista de desertores que incluyó a Alex Albon, Gabriel Bortoleto, Valtteri Bottas, Isack Hadjar, Sergio Pérez y Lance Stroll.