Fórmula 1
Verstappen y Lawson recibieron penalizaciones en la grilla tras un incidente en el Gran Premio de México
Los comisarios deportivos sancionaron a Max Verstappen y a Liam Lawson con la pérdida de una posición en la grilla de partida del Autódromo Hermanos Rodríguez tras protagonizar un toque durante la segunda práctica libre.

La actividad oficial del Gran Premio de México de Fórmula 1 quedó marcada por una sanción disciplinaria que afectará directamente la formación de salida. Los comisarios deportivos decidieron castigar a Max Verstappen y a Liam Lawson con la pérdida de una posición en la grilla de partida como consecuencia de un toque registrado en el transcurso de la segunda tanda de entrenamientos libres en el Autódromo Hermanos Rodríguez.
El origen de la fricción en la pista
El incidente se produjo en los primeros minutos de la sesión vespertina, un periodo en el cual ambos pilotos intentaban reorganizar su programa de trabajo tras haber cedido sus respectivos monoplazas a rookies durante la primera práctica matutina. Verstappen se encontraba completando una vuelta de preparación, mientras que el neocelandés circulaba en un giro de enfriamiento previo a otro intento rápido.
La maniobra comenzó cuando el neerlandés intentó superar al Racing Bulls en la frenada de la curva 12. Lejos de ceder el espacio, Lawson intentó mantenerse emparejado por el exterior de cara a la siguiente variante en el sector del estadio. En el forcejeo posterior, Verstappen saltó sobre los pianitos y cortó la trayectoria, generando un contacto que dañó el piso del monoplaza del equipo principal y rompió el alerón delantero del bólido satélite.
Banderas rojas y consecuencias técnicas
El choque desparramó trozos de fibra de carbono sobre el asfalto, lo que obligó a los organizadores a mostrar la bandera roja para permitir las tareas de limpieza. A pesar de los daños materiales, ambos competidores pudieron regresar a la pista para completar sus pruebas: el tricampeón finalizó la práctica en la quinta colocación, en tanto que su rival se ubicó noveno.
Una vez finalizada la actividad en pista, los oficiales revisaron los registros de telemetría, examinan las imágenes de video y escucharon las explicaciones de los involucrados. En sus conclusiones oficiales, los comisarios determinaron que la conducta de ambos fue inaceptable y remarcaron que el episodio ignoró de manera directa las advertencias impartidas durante la reunión de directores de equipo llevada a cabo horas antes.
Repercusiones internas y lectura reglamentaria
Desde el muro de boxes, la reacción no tardó en llegar. Alan Permane, director de Racing Bulls, calificó el episodio como totalmente innecesario para una sesión de entrenamientos libres y señaló que ambos competidores debieron actuar con mayor criterio. Por su parte, Verstappen criticó públicamente la maniobra de su contrincante al considerarla poco inteligente, argumentando que responde a la presión por asegurar su continuidad en la categoría de cara a la temporada venidera.
Los documentos oficiales de la sanción explicaron que, ante antecedentes similares registrados en otras citas del año durante prácticas libres, se decidió endurecer el criterio punitivo y escalar la sanción desde una simple advertencia formal hacia una penalización directa en puestos de salida, sumando además un punto de penalización en la superlicencia de cada piloto.