Fórmula 1
Carlos Sainz y Alex Albon analizaron el paquete de mejoras de Williams en Bakú y advirtieron que necesitan dar un paso más
Tras el Gran Premio de Azerbaiyán, los pilotos de la escudería de Grove evaluaron el rendimiento del nuevo fondo y las modificaciones aerodinámicas, coincidiendo en que todavía falta velocidad pura para pelear por los puntos de manera constante.

El Gran Premio de Azerbaiyán dejó sensaciones encontradas en el seno de Williams. La escudería británica encaró la cita callejera de Bakú con la urgencia de revertir un inicio de temporada 2026 condicionado por el sobrepeso crónico del monoplaza y diversos inconvenientes de rendimiento que obligaron a redirigir los recursos de desarrollo hacia un paquete de actualizaciones de gran envergadura.
El impacto inmediato de las modificaciones técnicas
Las novedades introducidas en el circuito azerbaiyano incluyeron un suelo completamente renovado y diversos ajustes en la sección trasera del coche. Sobre el asfalto, el impacto inicial pareció dar frutos de manera instantánea durante la sesión de clasificación sabatina, donde Carlos Sainz logró meterse por primera vez en el año dentro de la Q3, un hito significativo para el equipo.
Sin embargo, el fin de semana del español estuvo lleno de contrastes. Una sanción de cinco posiciones en la grilla de salida, aplicada tras no reducir la velocidad bajo un régimen de banderas amarillas durante la clasificación del sábado, lo relegó al décimo cuarto cajón de partida para la carrera del domingo.
Una carrera de resiliencia para sumar en el campeonato
A pesar de la penalización y de haber sufrido una racha negativa de diez competencias consecutivas sin sumar puntos en la categoría, Sainz firmó una sólida recuperación el domingo. Beneficiado por algunos abandonos de competidores ubicados en posiciones de vanguardia y una gestión inteligente de los neumáticos en el tramo final, escaló hasta el décimo puesto para rescatar una unidad.
Al término de la competencia, el madrileño valoró el esfuerzo colectivo, aunque mantuvo los pies sobre la tierra respecto al potencial real del bólido. Reconoció que el paquete le otorga un margen para divertirse y batallar en el pelotón medio, pero advirtió que para instalarse en la zona de puntuación con regularidad todavía se requiere un salto prestacional mucho mayor y cierta ayuda ajena.
El error de Albon y los puntos débiles detectados
Por el lado del box opuesto, el fin de semana de Alex Albon concluyó de manera prematura. El piloto tailandés protagonizó un despiste inusual al bloquear los neumáticos delanteros e impactar contra las barreras de contención en un sector complejo del trazado, un incidente que desencadenó el ingreso del auto de seguridad y desató un caos posterior en los reinicios.
Albon asumió la total responsabilidad del incidente, señalando factores combinados como un posible frenaje más tardío en comparación con el giro anterior y la incidencia del viento en contra en esa zona específica de la pista urbana. Más allá del error, el compañero de equipo de Sainz coincidió en que la base aerodinámica necesita una inyección adicional de carga.
El tailandés destacó que el monoplaza se comportó de manera decorosa en varios pasajes debido a las características del trazado, pero alertó sobre las deficiencias evidenciadas en las curvas de velocidad media, mencionando específicamente los problemas de rendimiento en la primera curva y en el sector final, aspectos que anticipan un panorama complejo para el desarrollo restante del año.