Turismo Carretera
Rosario vuelve a recibir al Turismo Carretera y sale de una lista histórica
El autódromo santafesino vuelve a albergar a la categoría más popular del país después de siete años, abandonando un selecto grupo de escenarios que solo habían recibido una visita en la era moderna.

El Turismo Carretera regresa este fin de semana al autódromo Juan Manuel Fangio de Rosario, un acontecimiento que le permite a la pista santafesina abandonar un registro estadístico desfavorable dentro de la categoría. Desde el año 1997, cuando la máxima categoría nacional dejó atrás definitivamente las competencias en rutas abiertas para centralizar su actividad en circuitos cerrados, el trazado rosarino integraba un grupo muy reducido de escenarios que habían albergado una sola competencia oficial sin volver a figurar en el calendario.
La historia del circuito y su evolución técnica
Inaugurado originalmente el 21 de noviembre de 1982, el autódromo de Rosario experimentó importantes modificaciones estructurales con el correr de los años. En 2017 se amplió su extensión de 2.595 a 3.400 metros y, dos años más tarde, el dibujo alcanzó los 4.000 metros de extensión. Esta última remodelación efectuada en 2019 fue la llave que le abrió por primera vez las puertas al Turismo Carretera, categoría que disputó aquella competencia con un promedio de velocidad contenido.
En aquella visita inicial concretada en 2019, Matías Rossi se quedó con la victoria a los mando de un Ford. El registro del piloto de Del Viso dejó al trazado santafesino como uno de los circuitos más lentos de la era moderna de los autódromos, superado únicamente en marcas de pole position por las versiones iniciales de los escenarios de San Luis y San Juan, que con el paso del tiempo adoptaron configuraciones de mayor velocidad.
Los circuitos de una sola visita en la era moderna
La singularidad de Rosario radicaba en compartir una lista sumamente exclusiva con otros cuatro autódromos y circuitos semipermanentes que recibieron al Turismo Carretera en una única ocasión desde la reestructuración de 1997. Entre ellos destaca el legendario autódromo General San Martín de Mendoza, cuya sexta y última presentación nacional ocurrió en 1997 con triunfo de Omar Martínez con Ford y el primer podio en la categoría de Guillermo Ortelli con Chevrolet.
El listado se completa con los trazados bonaerenses emplazados en las bases aeronavales de Punta Indio y Bahía Blanca. En Punta Indio, el Turismo Carretera compitió en cuatro oportunidades bajo formato rutero, pero en la era de los autódromos solo lo hizo en 2001, con victoria de Roberto Urretavizcaya en una final recortada por invasión del público. Por su parte, la base militar de Bahía Blanca albergó una única fecha en 2002, recordada por el primer triunfo de Marcelo Bugliotti y una cosecha histórica donde los usuarios de Ford ocuparon los primeros siete puestos del clasificador.
El último antecedente de esta selecta nómina correspondía al circuito semipermanente de Potrero de los Funes, en San Luis. Tras haber recibido dos competencias en la época de la ruta, el escenario puntano fue remodelado profundamente para alcanzar la homologación internacional Grado 2 de la FIA y albergar una fecha en 2009, donde Juan Bautista De Benedictis conquistó su primer éxito en la categoría antes de que el Turismo Carretera limitara definitivamente sus competencias a autódromos tradicionales.